La pandemia nos ha generado crisis encadenadas de consecuencias aún desconocidas. Sin embargo, toda crisis abre una oportunidad. Cumplido un año del primer gran confinamiento a nivel global, es momento de revisar los aprendizajes que estamos siendo capaces de asimilar.
Sin duda ha llegado para quedarse la digitalización, la conectividad, la tecnología al servicio de las personas y una nueva mentalidad social y empresarial en torno a conceptos como resiliencia, adaptación al cambio, innovación, flexibilidad, comunicación. Los liderazgos ya son más humanistas, aplicados a integrar con diversidad e inclusión, para aprovechar el 100% del talento que hay en la sociedad. Se impone el foco en la gestión de emociones tanto como de técnica, para motivar equipos y entender clientes. Liderazgos sostenibles pensando en el bienestar de las personas y del planeta.
En esta dinámica de adaptación y cambio los profesionales jurídicos tienen la ocasión de encontrar grandes oportunidades.
Cualquier Procurador que ejerza su actuación en Tribunales de Justicia, tenga o no otros profesionales a su cargo o en el mismo despacho.